Teísta, deísta, panteísta, secular, agnóstico, ateísta, o escéptico

sábado, 8 de marzo de 2008

 

“Ama a tu prójimo como a ti mismo” Marcos 22.39
“Ama a tu prójimo, no hay otro igual en muchos años luz a la redonda” Carl Sagan

Seguramente se habrán dado cuenta que una de las fundamentales razones para la existencia de este blog es la difusión del conocimiento, por ende, del uso de la razón, por ende, del libre pensamiento y por ende, del escepticismo. Muchos de los que me hacen el favor de visitar este blog seguramente se han llegado a preguntar en donde están ubicados según su nivel de fe o su forma de concebir su propio ateísmo. Existen, muchas fuentes de información al respecto. Yo mismo he querido saber en donde estoy en lo que se refiere a mi propia filosofía, ya que dejé de ser católico (si alguna vez lo fui, lo dudo), cristiano, e incluso creyente. Se que soy escéptico pero, cuando escucho la variedad de calificativos para alguien que no tiene fe, tengo que preguntarme en donde entro yo según estas categorías.


Vamos por partes, no sin antes aclarar que dentro de las fuentes de información esta el libro The God Delusion de Richard Dawkins. El título en español de este libro es de difícil traducción, o por lo menos de manera que cause el mismo impacto que en inglés. Sería algo así como La Alucinación “Dios”.


Primero debemos empezar con lo más común y progresaremos hasta lo más inusual (que no significa que seamos pocos).


Teísta
El teísta cree en un dios personal y providente, creador y conservador del mundo. Es decir, cree en una inteligencia sobrenatural que además de haber creado el universo aún nos observa y tiene influencia en el destino de los hombres. El teísta asegura que este ser sobrenatural interviene en los asuntos de los hombres, responde a las oraciones, perdona o castiga los pecados, hace milagros, y sabe las cosas buenas y malas que hacemos o incluso las que pensamos.


Deísta
El deísta cree en el mismo dios que el teísta, pero asegura que después de haber creado el universo dictó las leyes que lo regulan y se fue a dormir... o de vacaciones. El deísta cree que a este dios no le interesa el destino ni los asuntos de los hombres. Tal vez Teo Cardala (Cómplices) es deísta, ya que él escribió en su canción la oración “Dios existe pero duerme”.


Panteísta
El panteísta no cree en una inteligencia superior, en un dios personificado. El cree que puede llamar Dios a la Naturaleza, al Universo o a las leyes físicas naturales. No existe la persona, pero si existe el Orden Universal, la Energía Cósmica, etc.


Secular
El secular es alguien quien independientemente de su creencia o filosofía personal, reclama la separación de la religión de los asuntos humanos, específicamente de aquellos asuntos comunes a la sociedad en general, tales como el gobierno, las leyes, la educación, etc. Confía en que de esta manera la sociedad sobrevivirá como unidad, sin discriminación religiosa, sin conflicto entre la fe de unos y otros.


Agnóstico
El agnóstico simplemente se declara incapaz de asegurar la existencia o la inexistencia de un dios o dioses, o de cualquier inteligencia superior. Si no se tienen los datos que sostengan los hechos, el agnóstico se mantiene al margen, no se define hasta no estar seguro. De hecho puede asegurar que nunca será probado o refutado lo anterior.


Ateísta
El ateísta es un ateo, como normalmente se le llama. No cree en una inteligencia superior o dios. El ateo esta seguro de la inexistencia de un creador y no necesita pruebas de ello.


Escéptico
El escéptico no cree en una verdad absoluta. Su deber es dudar incluso de sí mismo en el sentido de no crearse verdades personales para sentirse en paz. La búsqueda de respuestas (no de verdades) para el escéptico, es su pasatiempo favorito. El escéptico es incansable en sus preguntas, porque acepta humildemente que el universo contiene y manifiesta más información que la que el mismo hombre puede comprender.


Podemos ahora situarnos con mayor facilidad en el adjetivo adecuado.


Para terminar anexaré un cuadro que nos obsequia Richard Dawkins y que llamaremos el Espectro de Intensidad Divina.


1. Teísta Fuerte. 100 % de fe en la probabilidad de un Dios. “No creo, sé que Dios existe”.


2. Teísta Moderado. Menos del 100% de fe en la probabilidad de un Dios. “No puedo asegurarlo, pero creo profundamente en Dios y vivo mi vida asumiendo que existe”.


3. Teísta Débil. Más de 50% de fe en Dios. “No estoy nada seguro, pero prefiero creer en Dios”.


4. Agnóstico Imparcial. 50% de fe en la probabilidad de un Dios. “La existencia e inexistencia de Dios son exactamente igual de probables”.


5. Ateísta Débil. Menos de 50% de fe en la probabilidad de un Dios. “No sé si existe Dios pero me inclino a ser escéptico”.


6. Ateísta Moderado. Más del 0% de fe en la probabilidad de un Dios. “Veo muy improbable la existencia de Dios y vivo mi vida sin asumir que existe”.


7. Ateísta Fuerte. 0% de fe en la probabilidad de un Dios. “No solo creo que no hay un Dios, sé que no hay Dios”.


Vean ustedes mismos donde se ubican. Yo, al parecer estoy en el nivel 6 del espectro, ya que improbable no es una palabra definitiva, y la existencia de un dios, por lo menos al momento, científicamente es improbable.


Por experiencia propia, puedo intuir que algunos de ustedes temen aceptar públicamente su verdadero nivel en el espectro. Solo espero que algún día su honestidad consigo mismos supere el miedo al rechazo. Esto se entiende porque para un cristiano, desgraciadamente es más alarmante que alguien a quien consideraba creyente le diga que dejó de serlo. Pero supongamos que un cristiano de la familia les platica que conoció a un árabe, digamos en su trabajo. Hablaría de sus costumbres y fe con asombro y tal vez hasta con gracia, pero no lo discriminaría. Porque así lo conoció, y no se siente traicionado. Este ejemplo podría ser el inicio de una plática para comentar con sus cercanos sobre su verdadera opinión respecto a la fe. Pero por favor, fundamenten sus opiniones, porque no hacerlo y querer hablar de ello sin conocimiento del tema podría parecer una conducta religiosa…


¡Hágase la luz!... y nació la ciencia.


Hasta la vista.

12 comentarios:

Christian dijo...

Se me hace algo reducida la definición de creer o no en Dios, porque está asumiendo en cierto modo que el asunto radica en creer o no en el dios bíblico, tan aludido en Occidente. ¿Porqué no varios dioses? Y quitaría la palabra fe. Entonces me gustaría asignarme el nivel 4 de la siguiente manera:

4. Agnóstico imparcial. Estima un 50% de probabilidad de la existencia de los dioses. "La existencia o inexistencia de los dioses es, por el momento, igual de indemostrable".

César Medina dijo...

Christian:

Por supuesto que tienes razon, solo que este espectro se penso en la fe mas comun en nuestro entorno...para evitar que la gente se "creyera" fuera de este espectro si decia dioses...

Si es posible, luego me comentas tus datos generales para saber quien eres...

muchas gracias

Christian dijo...

Claro. Escribe a cggo73@gmail.com

Pollo dijo...

Me parece un tanto erroena tu descripción de deista.

La unica similitud entre el deista y el teista es que los 2 consideran a dios creador del universo, el dios teista interviene y hace y deshace a su antojo, se le ha de rendir culto y otorga dones y aplica castigos según tu comportamiento con respecto a unas normas morales impuestas por él, el dios desita crea el universo y unas normas para regirlo y se olvida de todo (y el panteista considera que tanto las normas como el universo son dios).

En tu descripción parece como si despreciaras a los deistas, diciendo que su dios, si quisiera podrias volver y meter mano en el universo; el deismo siempre lo he entendido con la metafora del dios relojero, que fabrica un reloj, le da cuerda y se olvida de el, seria el llamado primer motor por Tomas de Aquino.

César Medina dijo...

Pollo:

No estoy clasificando los tipos de dioses, si no los tipos de creyentes. No es una clasificacion hecha por mi, esa basada en una clasificacion que hizo Richard Dawkins en su libro "the god delusion", y ademas de otras consultas en enciclopedias virtuales y no virtuales. Esta clasificacion es tan personal como mi ubicacion en la escala del espectro que explico aqui.

no puedo depreciar a unos con su mera clasificacion, con sus caracteristicas, que asi sea no lo provoco yo. Simplemente explico que tienen unas particularidades que no fabrique yo.

muchas gracias por tu comentario

filosofourbano dijo...

Me considero "cristiano libre".

Y creo que habemos muchos asi, creemos en Cristo pero no estamos bajo la autoridad de ninguna Iglesia o grupo religioso.

3dm dijo...

Otro 6 por aquí. Gracias por el artículo.

César Medina dijo...

Filosofourbano:

ese fue mi ultimo escalon al ateismo... jejeje sé casi bienvenido... jajaja

3dm:

gracias por tu comentario

grumosky dijo...

jejeje, me parece buenísimo tu artículo,"creo" que me apunto a escéptico, me declaro incondicional del "porqué". ¿Crees que existe el bien y el mal? ¿Puede ser que estemos situados en el plano del deber ser, en vez de en el ser? ¿Conoces el teorema de Thomas? Me gustaría mucho conocer tu opinión, un saludo.

César Medina dijo...

grumosky:

Gracias por tu comentario. El tema del bien y el mal lo tratare en un post que ya viene. Creo que el deber ser es una consecuencia del antropocentrismo, una desviacion del uso de la razón. El teorema de Thomas es tan acertado que la religion y la necesidad de ella lo reflejan bastante bien. Para los creyentes, sus dioses son una realidad.

Saludos.

Anónimo dijo...

POR UNA NUEVA TEORIA panteista SOBRE EL UNIVERSO.

EL UNIVERSO CRECE Ó SÓLO SE EXPANDE ACELERADAMENTE?

El Universo, entendido como todo lo que existe, (o simplemente El Todo ó DIOS), esta compuesto por: espacio + materia + energía + tiempo. El espacio, por simple lógica, necesariamente tiene que ser infinito y tridimensional, muy a pesar de cualquier otra teoría “científica” o de cualquier creencia filosófica o religiosa, que a veces hablan de que el espacio puede ser finito o que puede ser plano, bidimensional, o de más de tres dimensiones espaciales, especialmente para los que creen que el espacio y el tiempo fueron también creados en el big bang. Si uno cree que el espacio fue creado con el big bang tiene que creer que el espacio es finito, porque nada que alguna vez haya sido finito, que haya tenido limites, como los que tuvo el universo en la singularidad, podrá crecer hasta llegar a ser infinito; porque tendría que crecer a una velocidad infinita, lo que no es posible.

Pueden existir abstracciones que tienen principio y que son infinitas como una semirrecta, pero una semirrecta no nace en el punto de origen y va creciendo, una semirrecta no puede irse formando, una semirrecta siempre tendrá que ser y estar completa desde su origen hasta el infinito. De lo contrario nunca será una semirrecta, siempre será un segmento de recta cada vez mayor. Todo lo infinito tiene que ser eterno. Nada que sea infinito se puede ir haciendo o formando. Todo lo que crece, siempre, se podrá medir, por lo tanto nunca podrá llegar a ser infinito, por más que crezca.

Para los creacionistas y para los creyentes en el big bang no puede haber en el Universo nada eterno ni infinito, y ese es su grave problema para comprender el universo, para ellos ni siquiera pueden ser infinitas las coordenadas que definen las dimensiones espaciales, sencillamente porque se les saldrían de su espacio finito. Para ellos el único espacio posible es el ocupado por la materia-energía. Para ellos el espacio sólo puede tener la forma finita que tenga la materia-energía. Por eso se pueden imaginar múltiples dimensiones espaciales y hasta múltiples universos, a veces paralelos y hasta contenidos unos en otros.

La materia-energía es finita?

Además, otros componentes del Todo, diferentes al espacio INFINITO, como lo es el conjunto materia-energía, sumatoria esta que perfectamente puede ser finita o infinita, como hasta hoy no podemos saberlo porque hay mucha materia-energía que no se puede ver ni detectar con instrumentos por que no emite ninguna señal, tanto los defensores de las diferentes creencias como de las muy variadas teorías, podemos continuar especulando sobre si la cantidad total de materia-energía es infinita o no lo es. Parece que las mayorías de: filósofos, científicos y simples creyentes consideran que es finita, especialmente los creacinistas y los amigos del big bang.

Los creacionistas y creyentes en el big bang, todos creen y tienen que creerlo, para ser consecuentes, que la cantidad de energía–materia es finita y que además es constante ya que creen también en la ley de la conservación de la energía.

Los que no creemos ni en la creación ni en el big bang estamos divididos en dos grupos, los que creen que la totalidad de materia-energía es finita y los que creen que es infinita.

Entre los que creen que la materia-energía es finita y no creen en la gran explosión, la mayoría creen en la ley de la conservación de la energía y hay otra minoría que no creen en esta ley.

Hay otro grupo también minoritario, que cree que la totalidad de materia-energía es infinita y por lo tanto no le interesa la validez o invalidez de ley de la conservación de la energía, porque para el efecto es igual; debido a que una cantidad infinita de materia-energía más otra cantidad cualquiera que se pueda crear o menos otra cantidad que se pueda destruir, sigue siendo igual, una cantidad infinita.

Estos diferentes grupos defienden distintas concepciones del universo.

Las teorías defendidas por los grupos mayoritarios son muy conocidas, pero las TEORÍAS que defendemos las minorías, no son tan conocidas, por eso pretendemos hablar de ellas en este documento.

TEORÍAS:

Es decir, vamos a plantear básicamente dos teorías de las minorías:

1. La de los que creen que la materia-energía es finita, y no creen en la ley de la conservación de la energía. (Teoría de La gran herejía)

2. La de los que cree que la totalidad de materia-energía es infinita y por lo tanto no le interesa la validez o invalidez de ley de la conservación de la energía. (Teoría del eterno infinito).

Ambas teorías tienen bases comunes, a saber:


El espacio y el tiempo son infinitos y eternos.

El universo (materia-energía) es amorfo y tridimensional

Acerca de la forma que pueda tener el universo o el conjunto de la materia-energía conocida, dijimos que hay quienes afirman que puede ser plano o que incluso puede tener formas de objetos muy conocidos como: sillas de montar, cascos de esferas, embudos, roscas o cornetas, otros creemos que lo mas razonable es que sea amorfo o parecido a una nube o tal vez, tan irregular como un maíz tostado, de lo que si estamos muy convencidos es que debe ser tridimensional y algo irregular. No creemos en mas de tres dimensiones espaciales, porque cuando algunos teóricos, como los defensores de la teoría de cuerdas, tratan de explicar lo de las otras dimensiones espaciales, especialmente la quinta, sexta, séptima y así sucesivamente, lo que logramos entender es que se refieren a “dimensiones” como coordenadas finitas, entonces pueden imaginarse formas: planas, curvas, entorchadas, paralelas o dobladas, pero que de todas maneras no son realmente otras dimensiones espaciales, porque no son coordenadas infinitas, sino mas bien dimensiones de las partes y componentes de los seres que quieren ubicar en el espacio tridimensional. Nos parece que confunden las dimensiones espaciales generales e infinitas con dimensiones finitas y específicas de las formas, de los componentes y de las posiciones que pueden adoptar los seres en el espacio. Algunas veces, hasta, llegan a dar a entender, que el problema de las otras múltiples dimensiones no puede ser entendido por personas normales o de inteligencia normal, casi que plantean que ese es un tema de superdotados y para superdotados.

Nos ponen como ejemplo de la dificultad para comprender la existencia de otras múltiples dimensiones, el cuento de que un observador ve a la distancia un cable de energía extendido y le parece que es una línea, que sólo tiene una dimensión, la cual es su longitud. Pero para unas hormigas que caminan sobre el cable es evidente que el cable posee otras dimensiones como espesor y que además está compuesto por torones helicoidales cuyos entorchamientos resultan ser otras “dimensiones”, que sencillamente el observador no las puede comprender porque no las ve. A estos argumentos les cuestionamos; será que el espesor del cable y sus respectivas helicoidales no están ya contenidas dentro de las tres primeras y simples dimensiones infinitas, aquellas que todo los seres normales conocemos y comprendemos.

Resumiendo…creemos que nada puede existir por fuera de un simple espacio infinito y tridimensional, todo lo que logremos imaginarnos tiene que estar dentro de las primeras tres dimensiones infinitas.

La cuarta dimensión

Otro caso similar, es la consideración de Einsten y de otros científicos, que califican al tiempo como la cuarta dimensión. Creemos que no había razón para clasificarla como dimensión espacial, ya que se trata de una dimensión temporal, es decir de una dimensión de naturaleza diferente. Que problema habría para la teoría de la relatividad considerar tres dimensiones espaciales y una dimensión temporal distinta a las espaciales. Creemos que el tiempo sin observadores es absoluto y lineal, pero para los observadores en movimiento que analizan objetos con movimientos diferentes, en espacios curvos y/o cíclicos, el tiempo tiene que resultar relativo, aun cuando ese tiempo no sea considerado una cuarta dimensión espacial sino una dimensión temporal y simplemente distinta.

El origen del universo

Y con relación al tema sobre el origen y el fin del universo, parece que las mayorías creen que tuvo principio, unos dicen que fue creado de la nada o de una especie de agitación del vacío y otros afirman que se originó de un extraño punto muy compacto que hizo una tremenda explosión, pero generalmente, NO nos dicen, si ese punto, al que llamaron Singularidad, fue creado o si siempre existió, lo que si aseguran es que, dentro de ese punto, cabía todo lo que existe y pueda existir, incluidos el espacio vacío y hasta el tiempo.

Claro está, que algunos religiosos que no quieren pelear con la ciencia y algunos científicos que no quieren pelear con la religión, dicen que el increíble puntito fue creado y así tratan de darle gusto a los dos bandos.

El fin del universo

Con respecto al fin del universo, la mayoría de las teorías más conocidas predicen un final apocalíptico. Unos, los amigos de hacer de la termodinámica una panacea, opinan que terminará: frío, disperso, oscuro y degradado y otros, hasta hace poco, creían que cuando el universo terminara de expandirse como consecuencia de la gran explosión volvería a contraerse por efecto de la gravedad y que posiblemente se repetiría la historia del puntito explosivo, aunque los últimos descubrimientos sobre la expansión acelerada del universo, apuntan, a que eso parece que no va ha ser posible. De todas formas para los que creen en finales apocalípticos, hasta tienen razón, si quieren ser consecuentes con sus principios, así tendrá que ser el fin del Universo, porque si para ellos la cantidad de materia-energía es finita y constante y el universo se les está creciendo aceleradamente pues entonces, necesariamente va a tener que terminar desgarrado.

Otros plantean: que el que creo el universo, simplemente, algún día, le va a dar fin y no explican por que razón.

Otros creemos que el universo, (espacio + energía + materia) incluso el tiempo, siempre ha estado ahí y que siempre estará ahí, creemos que el Todo es eterno.

Diferencias entre las dos teorías minoritarias:

1. La de los que creen que la materia-energía es finita, y no cree en la ley de la conservación de la energía. (La gran herejía)

2. La de los que cree que la totalidad de materia-energía es infinita y por lo tanto no le interesa la validez o invalidez de ley de la conservación de la energía. (Teoría del eterno infinito)

La gran herejía

La defienden los que se atreven, con algunos modestos pero inquietantes argumentos, a cuestionar trascendentales principios de la física considerados hasta hoy inamovibles.

Muy a pesar de los amigos de la termodinámica y de los defensores de las cosas constantes y de las cosas que siempre se conservan, se atreven a pensar que aunque el espacio vacío es infinito y tridimensional, la sumatoria de la materia y la energía existentes en el, por el contrario, son finitas, y aunque los tilden de herejes, creen que la energía–materia está en crecimiento constante, no solamente se expanden incrementando el espacio entre la mayoría de las galaxias, sino que la materia y la energía también se reproducen, se auto procrean, incrementando su cantidad, en la medida en que colonizan aceleradamente el infinito y oscuro espacio vacío, pero sin perder densidad y reafirmando su razón de ser, que es hacer inconmensurable su crecimiento para, cada vez, llenar mas el espacio infinito durante el tiempo infinito.

Se atreven a cuestionar principios considerados vigentes, sencillamente porque con ellos no se ha podido darle una explicación satisfactoria a los fenómenos observados en el universo.

Cuales son esos argumentos para considerar que la energía se crea y que se convierte en materia y que a su vez esta crea más energía y así sucesivamente va creciendo el universo.


1. Un ejemplo es la energía potencial recurrente de las mareas, que no es el resultado de la transformación de ninguna otra energía, porque la luna no pierde permanentemente su energía cinética manteniendo alta esa marea, ese promontorio de agua atraído por la luna y que recorre el globo continuamente mientras la tierra gira. Y la tierra tampoco se desacelera disminuyendo constantemente su velocidad de rotación o su energía cinética. Esa energía potencial, del promontorio de agua, se está creando continuamente. Los generadores maremotrices, localizados en la trayectoria de esa “gran ola” generan electricidad todos los días con nuevas mareas que a su vez se crean continuamente por la gravedad de la luna. Si la luna, la tierra o ambas, tuvieran que invertir continuamente parte de su energía cinética para ser transformada en energía maremotríz ya habrían terminado colisionando.

2. Los cuerpos celestes, los asteroides, los satélites y algunas naves espaciales, son móviles, que pueden viajar aprovechando la gravedad, la inercia y el vacío, su energía cinética se renueva constantemente, se crea, es producto de las circunstancias, de la trayectoria del móvil y de las propiedades gravitacionales de la materia y no del consumo o transformación de otro tipo de energía. Más bien es la aparición recurrente de una serie de energías potenciales sucesivas, que van apareciendo en cascada, en la medida en que el móvil en cuestión, va dejando la influencia gravitacional de un cuerpo celeste y se introduce dentro del campo gravitatorio del siguiente. Esa trayectoria seguida por el móvil puede ser circunstancial y las cantidades de energía potencial y de energía cinética resultantes pueden ser muy diferentes, dependiendo de si el móvil choca con alguno de los cuerpos celestes o les pasa cerca logrando evitar la colisión, continuando su viaje. Las energías potenciales gravitatorias se crean en la medida en que sucede un hecho específico, como lo es, el que una masa se introduce dentro de un campo gravitatorio. Si la cantidad de energía fuera constante, la cantidad de energía resultante en este ejemplo no dependería de las circunstancias o de la trayectoria seguida por el móvil. Si el móvil no choca resulta más energía potencia y cinética que si choca.

3. Algo similar ocurre con las energías potenciales magnéticas que pueden aparecer o no aparecer dependiendo de las circunstancias. Por ejemplo si un cuerpo ferromagnético cae por casualidad dentro de un campo magnético o no lo hace. Si lo hace resulta más energía potencial magnética que la que habría si el hecho no ocurre. Si la cantidad de energía fuera constante, la energía resultante no debería depender de la casualidad o de la aleatoriedad de que el hecho ocurra o no.

4. En los grandes cuerpos celestes, especialmente en los sólidos, que se han ido formando a lo largo de miles de millones de años, debido a la acumulación de materia por la atracción de la gravedad, en su interior se genera, de forma permanente, una gran cantidad de energía térmica, debida a las grandes presiones que alcanzan a acumularse en su interior. Podríamos suponer que esa energía calórica es el resultado de la transformación de la energía potencial gravitatoria que poseían las masas que han ido impactando al cuerpo celeste durante todo el proceso de formación. A la luz de la ley de la conservación de la energía, la energía térmica resultante debería ser igual a la sumatoria de las energías potenciales gravitacionales que tenían cuando eran atraídas todas y cada una de las partes que han conformado el cuerpo celeste. Pero es evidente que estas dos energías no son iguales.

Explicación:

La sumatoria de las energías potenciales gravitatorias que poseían las masas que han ido impactando al cuerpo celeste durante todo el proceso de formación es una cantidad limitada, es limitada por las magnitudes conmensurables de sus masas y sus aceleraciones y siempre serán cantidades de energía potencial finitas.

Si el cuerpo celeste en cuestión no es destruido por ningún evento cósmico y perdura en el tiempo, mientras exista, se estará generando permanentemente la energía térmica en su interior, o sea que sería una generación de energía calórica por tiempo indefinido, por no decir eterno, más bien digamos que es una fuente inagotable de energía.

No toda la energía térmica generada dentro del cuerpo celeste se debe a los impactos. Una cantidad limitada de energía potencial no se puede transformar en cantidades ilimitadas de energía térmica.

El calor producido eventualmente por los impactos en la corteza externa se dispersa en un tiempo determinado y el calor permanentemente producido por la presión interna se dispersará continuamente durante un tiempo indefinido mientras subsista esa presión interna, o sea mientras exista el cuerpo celeste.

La temperatura generada constantemente por la presión interna es mayor que la temperatura generada ocasionalmente por los eventuales impactos externos. Por lo tanto los grandes cuerpos celestes crean energía térmica como consecuencia de su gran masa acumulada y no es esa energía térmica el resultado de la transformación de otra energía, ó … ¿Cuál sería? …Si no hay otra energía, la ley de la conservación de la energía no puede ser válida.

La materia, por su naturaleza, tiene las propiedades físicas necesarias y suficientes para crear energía: La materia tiene masa, entre dos masas existe la atracción de la gravedad, además como también existe la inercia y existe el vacío y con el, la falta de fricción, y esas son las condiciones suficientes y necesarias para que existan los movimientos gravitacionales. Cuando se equilibran las velocidades de los cuerpos con sus masas y por ende con sus fuerzas de atracción, los movimientos orbitales resultantes son continuos y permanentes, y donde hay movimiento continuo hay energía cinética continua. Si el cosmos genera movimiento continuo inagotable, también genera energía cinética permanentemente. La energía cinética es la energía del movimiento. El universo se mueve y todo dentro del universo se mueve y se mueve gracias a la energía, y se mueve, cada vez, a mayor velocidad, se mueve expandiéndose aceleradamente, cada vez con mayor energía.

Los sistemas orbitales son generadores naturales de energía.

Los defensores de esta teoría plantean que la naturaleza y el universo crean energía, aunque el hombre no haya podido desarrollar artificialmente el motor de movimiento continuo. La naturaleza si tiene motores naturales de movimiento continuo. Un cuerpo celeste que gira continuamente por inercia en el vacío, con materiales conductores como componentes de su estructura y con su propio campo magnético, como hay tantos, es, sencillamente, un motor generador de energía. No será eso lo que sucede con las estrellas de neutrones que tienen un gran campo magnético y que giran a gran velocidad y generan y emiten incalculables cantidades de energía electromagnética.

Por eso se considera que el hecho de haber elevado a principio de la física la ley de la conservación de la energía, fue una ligereza que debe reconsiderarse. Amigos de la ciencia no se aferren a inamovibles, a lo absoluto, a lo constante, a lo estático, al conservacionismo, esa práctica dificulta la búsqueda de la verdad.

La primera afirmación de la ley de la conservación de la energía, dice que la energía no se puede crear y la segunda afirmación, dice que tampoco se puede destruir y que solamente se puede transformar en otras formas de energía. Y la ley se complementa con el planteamiento de que la energía se degrada al transformarse en calor disipado con bajas temperaturas que no se puede reutilizar.

De acuerdo con la ley de la conservación de la energía, en todos los procesos de transporte y de movimiento, la energía invertida, solo tiene dos alternativas:

1. Que la energía invertida se transforme: una parte en algún otro tipo de energía potencial y que la otra parte, se degrade en forma de calor, debido a las fricciones del cuerpo transportado, ya sea fricciones con el aire o con el piso o internamente en rodamientos.

2. Que la energía invertida se degrade toda, cuando el cuerpo transportado no gana una nueva energía potencial o pierde la que pudiera haber tenido.

Como es prácticamente imposible comprobar y medir, como en un laboratorio, toda la energía calórica, hasta la más mínima fracción de grado de calor, que pueda producirse en todos los procesos de fricción susceptibles de presentarse asociados a las energías cinéticas de todo lo que se mueve en el universo, es por eso que no se puede demostrar en la práctica la validez o invalidez de la segunda afirmación de la ley de la conservación de la energía. Ante esta dificultad y falta de pruebas, consideramos que afirmar una u otra cosa es más especulación teórica que fundamento para una ley. Algunos nos atrevemos a creer que puede ser posible que una buena parte de la energía, que hoy se cree que se degrada, pueda llegar a destruirse, o transformarse en una especie de trabajo realizado o como una magnitud comparable con las magnitudes de la energía invertida. Pero no tiene como mucho sentido discutir sobre algo que definitivamente resultaría especulativo.

De todos modos si asumimos como verdad lo de que… la energía no puede destruirse y que solo puede transformarse y/o degradarse como sucede con la energía cinética involucrada en todo tipo de movimiento, y que hasta donde sabemos todo esta permanentemente en movimiento, lo que trae como consecuencia, que, de todas maneras, todos, creyentes y no creyentes en la ley, tenemos que aceptar que la energía degradada a través del tiempo ha sido mucha, muchísima energía. Además debemos tener en cuenta toda esa energía que permanentemente irradia y que siempre ha emitido toda la materia visible. Esa gran cantidad de energía (luz y todo tipo de ondas electromagnéticas) se irradian en todas las direcciones y viajan por el espacio.

Será que nos hemos preguntado: ¿qué sucede con toda esa energía?, ¿dónde está?, ¿para donde se va?, ¿para que sirve esa energía?. O será que, alguna vez, le hemos dado respuestas satisfactorias a estas preguntas.

Creemos que la energía degradada en forma de calor, de muy bajas temperaturas, lo que hace es mantener los sitios mas fríos del universo a unas temperaturas, algo superiores al cero absoluto, que es de – 273.15º centígrados ó 0º kelvin, prueba de ello, es que en ninguna parte del universo se han detectado temperaturas con el cero absoluto y esta situación sirve para que los átomos no pierdan totalmente su actividad interna y su volumen y probablemente hasta colapsen, eso no lo podemos saber porque es imposible lograr el cero absoluto. Estas temperaturas, producto de la degradación de la energía, aunque mínimas, garantizan que los componentes subatómicos, ya sean partículas o cuerdas, se mantengan activos, a una vibración mínima, aunque pierdan su capacidad de emitir energía electromagnética.

En laboratorios se han logrado las temperaturas más frías conocidas, más frías que las temperaturas más bajas registradas en la naturaleza, y muy cercanas al cero absoluto y se ha observado que gases como el helio prácticamente desaparecen muy cerca de los cero grados K, después de sufrir un proceso de perdida de volumen y de perdida de la actividad subatómica.

Motores naturales recicladores de la energía degradada.

De estos hechos deducimos que los átomos a nivel del microcosmos y los agujeros negros a nivel del macro cosmos tienen, como otra de sus funciones, servir como motores recicladores de la energía que se degradada ya sea en forma de calor o como cualquier otro tipo de radiación emitida hacia el espacio exterior. Tanto átomos como agujeros negros toman la energía del medio y con ella los átomos pueden mantener su mínima actividad interna, y los agujeros negros la almacenan y hasta logran convertir por acumulación, cantidades mínimas de materia-energía inservibles, hasta acopiar incalculables cantidades de masa capaces de producir grandes explosiones nucleares. El universo se recicla.


Materia oscura

Creemos que todo es energía. Que la materia es también energía. Que la materia puede transformarse en energía. Si la energía se condensa conforma la materia. La materia es energía concentrada más densa y menos activa que la energía.

Hay dos tipos de materia dependiendo de su actividad interna y de su temperatura: la materia visible o activa, organizada en forma de átomos que emite radiaciones y la materia fría, desenergizada o materia oscura, inactiva, que no irradia energía electromagnética.

En otras palabras: La materia muy fría es materia inactiva, que le falta energía para organizarse en forma de átomos y que no emite radiaciones, por eso también es llamada materia oscura.

La materia visible es materia relativamente caliente o medianamente energizada, organizada en átomos, o sea la materia conocida, es materia activa que emite radiaciones, no solo luz, como la emitida por los astros, sino todo tipo de ondas electromagnéticas y esta energía viaja por el espacio en todas las direcciones, es lógico que el espacio cercano al conjunto material conocido donde nosotros habitamos esté muy saturado de la energía radiante emitida por el universo visible y que el espacio más externo, mas distante, más grande, más frío y más oscuro, este cada vez menos saturado de radiación, allá en el espacio exterior frío está irregularmente dispersa la mayor cantidad de materia oscura, la que todavía no ha alcanzado a ser activada ni por la energía radiante emitida y enviada hacia allá por la materia activa, ni por la energía en gestación en el interior de sus múltiples agujeros negros donde se va concentrando esa materia fría y densa, en espera de su reactivación por suficiente acumulación de calor y presión y posterior explosión debida su actividad nuclear.

Una parte de la materia oscura está distribuida, en forma de nodos (probablemente agujeros negros) entre la materia visible pero la mayor cantidad de materia oscura está localizada en el espacio más exterior, orbitando como una corteza irregular que envuelve y atrae la materia visible, gracias a su mayor masa. En esa oscura y fría corteza exterior proliferan los agujeros negros, capturando la energía-materia que se escapa irradiada del universo visible.

No hay energía oscura

Creemos que NO existe la energía oscura, creemos que solo existe materia oscura, pero que es la misma materia conocida, los mismos componentes subátomicos, disponibles como materia prima para ser reactivados y construir átomos, y que mientras tanto son materia oscura, inactiva, fría y desenergizada.

No creemos que exista la antigravedad o fuerza repulsiva que sea la responsable de la expansión acelerada del universo.

El total de masa-energía del universo no puede contraerse y colapsar, porque orbita aceleradamente alrededor de su centro de gravedad con una fuerza centrifuga cada vez mayor, aceleradamente gracias al continuo aporte de energía que se incorpora como energía cinética al acelerado proceso expansivo del universo, ya sea que dicha energía, sea el resultado de la nueva transformación de materia oscura en energía o que también gran parte de esa energía, sea creada, en caso de que sea válida la gran herejía.

Esas mayores concentraciones de energía oscura localizadas irregularmente en la periferia, orbitando también aceleradamente en el espacio más exterior, ayudan a la expansión acelerada del universo conocido, arrastrando, por efecto de la gravedad al conjunto menor de materia-energía visible localizado más cerca del centro del todo.

La materia oscura no puede ocupar o saturar uniformemente el espacio vacío porque no sería posible la falta de fricción que viabiliza los movimientos orbitales de los cuerpos celestes. Sin vacío y sin inercia nada orbitaría.

Si es válida la “gran herejía” la energía se creará siempre y si es válida la teoría del “eterno infinito” la energía será infinita y siempre estará disponible.

Los agujeros negros son úteros cósmicos donde se gestan y/o reciclan las nuevas energías necesarias para la conquista futura del infinito, frío y negro espacio vacío.

El ciclo se repite indefinidamente, la cantidad de materia-energía visible será cada vez mayor y colonizará el espacio infinito y así será durante el tiempo infinito.

La materia visible, actualmente activada por la energía es solamente el 4% del limitado universo aceptado por los amigos del big bang, que es solamente lo poco que se ha podido ver. Falta mucho por hacer.

Ya sea que la energía-materia sea infinita o que se cree, porque sea valida la gran herejía, de todos modos el futuro del universo no será apocalíptico.

El universo crece y se va reciclando, por eso no habrá ni muertes térmicas ni desgarres.

La energía se crea ó la materia es infinita.

El universo conocido y visible será cada vez mas grande, cada vez se activará más materia oscura y se convertirá en materia activa, en materia visible y en energía, cada vez se iluminará más el infinito.


Martín Jaramillo Pérez
martinjaramilloperez@gmail.com

Sremiron dijo...

Soy ateo, pero no como los decritos en el blog.
Explico. Evidentemente Dios (o los dioses) existe (o han existido).pero no como ente real. Sino como el centro de una teoría creacionista.que subyace de manera subjetiva en la mente del creyente o teísta. Esa teoría carece por completo de lógica racional. Condición que me hace rechazarla y vivir mi existencia sin deidad alguna... En definitiva, elijo SABER en lugar a CREER.